Las cosas que sí debes decir a tu hijo

La autoestima de un niño, su confianza en sí mismos… depende de los mensajes positivos que le envíen los padres.

24Lo que piense cada niño de sí mismo dependen de los mensajes que le den los padres. También su autoestima, el hecho de sentirse querido o valorado, la confianza en sí mismo, su propia motivación…

El desarrollo positivo de los hijos están en sintonía con los gestos de afecto, dedicación, frases, palabras y comentarios que los padres les dirijan cada día. Practicar el refuerzo positivo hace más feliz a los niños. Y solo hay que educar basándose en hacer énfasis en las cosas buenas que hacen a diario.

Mónica Serrano Muñoz explica las cosas que sí se deben decir a los hijos para se desarrollen de forma feliz y positiva. Ella es psicóloga, especialista en acompañamiento psicológico y emocional de personas que se encuentran en etapas de su vida relacionadas con el ámbito perinatal. Actualmente ofrece formación (presencial y on line) para padres y profesionales sobre temas relacionados con la maternidad y crianza respetuosa.

Mensajes reconfortantes

Con un ejemplo Mónica Serrano ilustra los beneficios que aporta enviar mensajes positivos a nuestros hijos: «Para comprender la importancia de los comentarios positivos —dice— hacia nuestros hijos, vamos a reflexionar primero sobre una cuestión: ¿Qué comentarios os gusta a vosotros recibir de parte de vuestra pareja, amigos o jefes? Seguramente todos estemos pensando frases parecidas: te quiero, qué bien lo has hecho, me encanta estar contigo…».

Puesto que una importante parte de nosotros pensamos sobre nosotros mismos y de la información que recibimos de los demás, a todos nos gusta que nos transmitan el valor que tenemos para otras personas. Esto constituye un refuerzo a nuestra autoestima que resulta muy reconfortante.

En el caso de los niños pequeños, su identidad personal, su autoconcepto y su autoestima están en pleno proceso de desarrollo. Estos aspectos de la personalidad del niño son el resultado de un proceso activo de construcción por su parte a lo largo de todo su desarrollo. Inicialmente, el autoconcepto de los niños suele basarse en la información que extrae de experiencias concretas y aisladas, basándose en evidencias externas y cambiantes.

Así pues, la información y valoración que de sus actos reciben del exterior son la base de la construcción del autoconcepto y la autoestima de los niños. Además, es importante no dar por hecho que nuestros hijos conocen nuestros sentimientos y lo que pensamos de ellos, pues el niño pequeño basa su conocimiento en su experiencia concreta sobre el mundo. No es hasta más adelante cuando su nivel de desarrollo le permitirá hacer inferencias, captar estados emocionales sutiles e interpretar situaciones abstractas.

Seis hábitos para que crezcan felices

—Por ello, los comentarios positivos que los niños reciben por parte de sus padres son esenciales para la construcción de un autoconcepto y una autoestima positiva. En este sentido, se hace imprescindible transmitir de forma explícita nuestras emociones y valoraciones hacia nuestros hijos.

—Nosotros sabemos lo mucho que queremos a nuestros hijos. Se lo demostramos a diario con nuestros juegos, cuidados y acompañamiento. Sin embargo, es importante verbalizar un «Te quiero». De este modo estamos transmitiendo de manera inequívoca nuestros sentimientos y así los recibe el niño.

—Es fundamental expresar a los niños comentarios que refuercen su sensación de autoeficacia: «Tú puedes» o «lo vas a hacer muy bien» son comentarios que transmiten al niño nuestra confianza en sus capacidades, lo cual incrementa su confianza en sí mismo y le motiva a seguir adelante.

—Es importante, no obstante, transmitir un optimismo realista, sin caer en la exigencia de acciones o actitudes para las que todavía no están preparados.

—Además, es esencial transmitir al niño su valía personal, que son personas únicas, importantes y maravillosas y que a nosotros nos hace enormemente felices ser sus madres/padres y que ellos sean nuestros hijos.

—Dedicar un tiempo cada día a comunicarnos positivamente con nuestros hijos es una experiencia muy satisfactoria, enriquecedora y beneficiosa para toda la familia.